Causa documentada
Revolv era una startup de Boulder, Colorado, que construyó un hub de hogar inteligente capaz de conectar y controlar dispositivos en siete protocolos inalámbricos diferentes. En octubre de 2014, Nest (recién adquirida por Google por 3.200 millones de dólares) adquirió Revolv por aproximadamente 50 millones, absorbiendo al equipo y la tecnología.
Durante 18 meses, los dispositivos Revolv continuaron funcionando con normalidad. Luego, en abril de 2016, Nest envió a los clientes un correo electrónico notificándoles que el 15 de mayo de 2016, sus hubs Revolv serían deshabilitados permanentemente mediante una actualización de software remota. Los usuarios que habían pagado 300 dólares por hardware de su propiedad verían ese hardware convertido en permanentemente inoperativo, no por ningún fallo del hardware, sino porque Nest había decidido priorizar recursos en otro lugar.
El rechazo fue sustancial. El caso se convirtió en un punto de referencia en los debates en curso sobre los derechos del consumidor, el hardware dependiente de software y las condiciones en las que se venden los dispositivos conectados: cuando compras hardware, lo posees, pero si solo funciona a través de un servicio en la nube que controla el vendedor, efectivamente estás licenciando una funcionalidad que puede ser revocada en cualquier momento.
Cuenta alternativa: Revolv fue fundada en 2012 en Boulder, Colorado por Tim Enwall y Mike Soucie, desarrollando un hub de hogar inteligente que unificaba protocolos de comunicación para múltiples dispositivos de hogar inteligente. El hub se vendía al por menor a $299. En octubre de 2014, el Nest de Google adquirió Revolv por aproximadamente $45M. El dispositivo requería una conexión activa a la nube para funcionar. En abril de 2016, Nest anunció que cerraría el servicio en la nube de Revolv el 15 de mayo de 2016. Los dispositivos Revolv existentes — por los que miles de consumidores habían pagado $299 — quedarían permanentemente deshabilitados. La desactivación de los dispositivos de los consumidores se convirtió en una controversia definitoria en el ecosistema emergente del Internet de las Cosas.